1/ Hacer deporte, yoga, meditación...
Tanto si trabajamos con el cuerpo, con el cerebro o con ambos, hay que pensar en hacer pausas regularmente. Parar, tomarse un descanso, permite ser más eficaz a largo plazo y volver a concentrarse mejor después. Puede ser salir a correr durante la pausa del almuerzo, una meditación antes de una reunión o un trayecto en bicicleta al principio o al final del día, para tomar el aire. Objetivo: escuchar al cuerpo y a la mente. El bienestar en el trabajo pasa ante todo por el bienestar personal.
Recuerde hidratarse siempre antes, durante y después de su sesión deportiva. En Kusmi, tenemos un truco: introducimos una bolsita de infusión en nuestra botella isotérmica. AquaFrutti o AquaRosa son perfectas para acompañar sus sesiones de entrenamiento.

2/ Vegetalizar el espacio de trabajo.
Espacios abiertos impersonales y tristes: no son lo ideal para encontrar motivación y trabajar de buen humor. Crear una pequeña decoración agradable es una forma de apreciar la oficina, hacerla propia y sentirse bien en ella. Además de decorativas, algunas plantas son conocidas por descontaminar el aire y por influir en nuestro nivel de estrés. ¿Nuestras favoritas del momento? El aloe vera, la hiedra o la pilea. ¡Así que, a por las regaderas para mejorar su bienestar en el trabajo.
Dé una segunda vida a su lata de té.
3/ Compartir momentos entre compañeros.
Compartir un almuerzo, una pausa para el té, una merienda... es agradable, refuerza el vínculo social y el espíritu de equipo, y favorece el bienestar en el trabajo. Son momentos de intercambio en los que podemos hablar de trabajo, pero también crear vínculos y aprender a conocernos mejor. Así que adoptemos la pausa Fika, la ingeniosa invención escandinava que permite, entre otras cosas, favorecer el bienestar en el trabajo. En Kusmi, la pausa Fika siempre se disfruta con la infusión ecológica Sweet Break.

4/ Recargar energías con un té.
Ponemos tazas, un hervidor y bolsitas de té a disposición de compañeros, clientes y colaboradores. A diferencia del café (que es un excitante), la acción estimulante del té se manifiesta de forma más suave, pero más duradera. Liberada progresivamente en el organismo, la teína aumentaría nuestras capacidades de concentración y memorización. Y si optamos por té verde, podemos disfrutar de sus beneficios: es conocido por ser un antiestrés natural, rico en vitamina C y antioxidantes. Para facilitar el acceso al té en la empresa, Kusmi Tea ha desarrollado una oferta profesional (tés e infusiones ecológicos, bolsitas frescas biodegradables, precios preferentes, distribuidores recargables fácilmente...).
5/ Decirse que el estrés no es necesariamente malo.
¡Fue una revelación cuando descubrimos su charla TED! La psicóloga Kelly McGonigal explica que no es el estrés lo que causa muertes cada año, sino la visión que tenemos de él. Es cuando lo vemos como perjudicial y peligroso cuando afecta a nuestro cuerpo y nuestra salud. La solución: considerar las manifestaciones del estrés (aceleración del ritmo cardíaco, sudoración) como la preparación del cuerpo para afrontar un nuevo reto. ¡Otra prueba más del enorme poder de nuestra psique!
6/ Revolucionar la oficina.
Lo sabemos: pasamos demasiado tiempo sentados y el sedentarismo no es bueno para la salud. Silla balón, taburete ergonómico, escritorio utilizable de pie, tableta inclinable… las innovaciones se multiplican para reducir los dolores de espalda y cervicales, muy presentes entre quienes trabajan frente a un ordenador. Solo queda probar los distintos dispositivos para descubrir cuál se adapta mejor.

7/ Relajarse con una tisana o una infusión ecológica.
Estas bebidas calientes (que también se pueden tomar frías en verano) se basan en los beneficios de las plantas. Según las pequeñas molestias que queramos combatir, buscaremos la mejor planta para responder a ellas. ¿Una comida demasiado copiosa que cuesta digerir? Opte por la menta piperita o la verbena. ¿Un momento de estrés? Prepare una infusión ecológica con el bonito nombre de Be Cool. ¿Dolor de garganta? Pruebe la lavanda.
8/ Saber desconectar.
¡Nada de revisar el correo electrónico en mitad de la noche! Por la tarde y el fin de semana, nos ponemos límites. Para disfrutar plenamente de los momentos con nuestros seres queridos, desconectamos de la vida profesional y reducimos el tiempo de pantalla. Si su jefe no opina lo mismo, recuérdele que es una obligación legal desde 2016. Para ayudarle a ponerse en modo avión: déjese tentar por la infusión ecológica a base derooibosFeel Zen.

9/ Apostar por snacks saludables y energizantes.
Para acompañar tés e infusiones, evitamos las máquinas expendedoras (a menudo llenas de productos grasos y azucarados) y optamos por tentempiés saludables, equilibrados y fáciles de digerir: frutos secos, tortitas de cereales, un plátano o un yogur griego.
10 / Estar siempre en busca de nuevas ideas de bienestar.
Regularmente, los investigadores especializados en bienestar actualizan nuevos descubrimientos y ofrecen valiosos consejos. Por tanto, seguimos atentos a las recomendaciones en la materia. También podemos poner a disposición del equipo un buzón de ideas sobre «bienestar» o nombrar a un «Chief happiness officer». ¿Su misión? Mejorar las condiciones de trabajo y el bienestar de los empleados.


