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Digestion difficile : les meilleurs remèdes de grand-mère

En resumen: una comida copiosa, una época de estrés o un hábito alimentario que arrastramos desde hace años: las digestiones difíciles afectan a muchas personas. Entre los remedios de la abuela, pensamos en las infusiones digestivas, el jengibre, el limón, la menta y el hinojo, sin olvidar un breve paseo después de comer. En este artículo descubrirás las causas de las molestias digestivas, las soluciones naturales que puedes probar y los buenos hábitos para digerir con más comodidad en el día a día.

¿Por qué tenemos digestiones difíciles?

La digestión es un proceso complejo en el que intervienen varios órganos, especialmente el estómago y los intestinos. Cuando este mecanismo se ralentiza o se altera, los síntomas no tardan en aparecer. Puede sentir pesadez después de comer, hinchazón, gases intestinales o distensión estomacal. Algunas personas también sienten molestias abdominales o somnolencia nada más terminar de comer.
Estas molestias no tienen una única causa. Pueden intervenir varios factores, a menudo al mismo tiempo.

El primero es la propia comida. Una comida demasiado copiosa ralentiza el proceso digestivo: el estómago tiene más trabajo y tarda más en llevarlo a cabo. Esto es aún más cierto cuando el menú es rico en grasas, que prolongan la digestión. Por eso, después de una comida festiva o una cena con unas copas de más, esa sensación de pesadez no tiene nada de sorprendente.

La forma de comer importa tanto como lo que hay en el plato. Cuando se come demasiado deprisa, no se mastica bien, aunque la masticación es la primera etapa de la digestión. El estómago recibe alimentos insuficientemente triturados y tiene que compensarlo, lo que puede acentuar las molestias.

La alimentación diaria también influye. Cuando es desequilibrada, puede favorecer la fermentación en el sistema digestivo, con la hinchazón y las molestias que ello conlleva.

El estrés es otro factor que no debe subestimarse. La digestión y el sistema nervioso están estrechamente relacionados, y un periodo de tensión puede alterar el funcionamiento digestivo aunque no haya cambiado sus hábitos alimentarios.

Por último, la falta de actividad física ralentiza el tránsito intestinal. Permanecer sentado o tumbado después de comer, día tras día, no ayuda a que la digestión siga su curso.

Identificar el origen del problema es el primer paso para encontrar soluciones adecuadas y duraderas.

El limón: un remedio de la abuela que conviene conocer

El limón se utiliza desde hace mucho tiempo para acompañar la digestión, especialmente en forma de agua tibia con limón, uno de los remedios tradicionales más extendidos. Por la mañana o después de una comida especialmente copiosa, un vaso de agua tibia con unas gotas de limón puede ayudar a recuperar la sensación de ligereza.

Para prepararla, templa un vaso de agua, exprime medio limón, mézclalo y bébelo despacio. Esta bebida tan sencilla encaja fácilmente en una rutina diaria de bienestar.

Infusiones digestivas: tus aliadas después de comer

Para las digestiones difíciles, las infusiones y los tés digestivos son algunos de los remedios de la abuela más utilizados. Tradicionalmente, ciertas plantas se toman después de las comidas.

La menta piperita

Se aprecia por su sabor fresco y por las propiedades digestivas que tradicionalmente se le atribuyen. Una infusión después de comer o de cenar aporta a muchas personas una agradable sensación de bienestar.

El hinojo

Las semillas de hinojo se utilizan desde hace siglos para favorecer el bienestar digestivo. Se aprecian especialmente después de las comidas copiosas. Para preparar la infusión, machaque ligeramente una cucharadita de semillas, añada agua caliente y deje infusionar durante 10 minutos.

La manzanilla

La manzanilla se asocia tradicionalmente con la relajación, y el estrés y la digestión están estrechamente relacionados. Una taza después de comer o por la noche puede formar parte de una rutina relajante.

El jengibre

El jengibre es uno de los grandes clásicos de los remedios naturales. Su sabor ligeramente picante resulta especialmente agradable en infusión. Corte unas rodajas finas de jengibre fresco, déjelas infusionar en agua caliente durante 10 minutos y cuélelas antes de disfrutar de la infusión.

Nuestras recomendaciones de tés e infusiones: 

Para acompañar su digestión en el día a día, nos gusta recomendarle dos variedades de Kusmi Tea. Son muy diferentes entre sí, y la elección depende sobre todo del momento del día y de lo que le apetezca.

Té de jengibre y limón

Este té verde reúne dos clásicos de los remedios de toda la vida mencionados antes: el jengibre, de sabor ligeramente picante, y el limón, asociado desde hace tiempo al bienestar digestivo. Su composición es sencilla: un 95 % de té verde y un 5 % de aroma natural de jengibre y limón, todo procedente de la agricultura ecológica. Es una bebida caliente agradable para disfrutar después de comer, como parte de una rutina de bienestar.

Infusión Only Spices

Esta infusión apuesta por las especias: anís, hinojo, regaliz, cardamomo, jengibre, canela, pimienta y clavo, todos procedentes de la agricultura ecológica. También contiene hinojo y jengibre, dos plantas consumidas tradicionalmente después de las comidas. Para quienes disfrutan de los sabores intensos y de las mezclas que reúnen varias plantas en una misma taza, es una excelente opción para incorporar a su rutina, tanto al mediodía como por la noche.

infusión solo especias

Un breve paseo después de comer

Nuestros mayores no iban desencaminados: quedarse sentado o tumbado justo después de comer no siempre es lo ideal. Un paseo tranquilo de 10 a 20 minutos puede favorecer el bienestar digestivo. No hace falta esforzarse: se trata simplemente de poner el cuerpo en movimiento.

Este hábito aporta varios beneficios: sensación de ligereza, menos pesadez, mayor bienestar general y un estilo de vida más activo.

A veces, el mejor remedio para una digestión difícil no está en una planta ni en una infusión. La masticación es la primera etapa de la digestión. Cuando comes demasiado deprisa, los alimentos se trituran peor, el estómago tiene que trabajar más, tragas más aire y las molestias digestivas pueden acentuarse.

Tómate tu tiempo para saborear cada bocado. Este sencillo hábito puede mejorar notablemente tu bienestar digestivo.

Alimentos recomendables cuando la digestión es difícil

Algunos alimentos suelen sentar mejor cuando el estómago está sensible.

Las verduras cocidas
Suelen ser más fáciles de digerir que las verduras crudas. Puede elegir, por ejemplo, zanahorias, calabacines, judías verdes o calabaza.

Las frutas cocidas
Las compotas de manzana o de pera suelen recomendarse para una alimentación ligera.

Los cereales sencillos
El arroz, los copos de avena y algunos cereales poco procesados suelen permitir preparar comidas más fáciles de digerir.

Las proteínas magras
El pollo, el pavo, el pescado blanco o los huevos pueden formar parte de una comida equilibrada.

Alimentos que pueden favorecer las molestias digestivas

Cada organismo reacciona a su manera, pero algunos alimentos suelen asociarse con la sensación de pesadez. Los platos muy grasos ralentizan la digestión, y las comidas muy copiosas también producen esa sensación de pesadez. Las bebidas con gas favorecen la hinchazón, el exceso de alcohol puede irritar el sistema digestivo, los productos ultraprocesados suelen dejar una sensación de malestar después de comer, y el exceso de azúcar se asocia con la fermentación digestiva.

No hace falta eliminarlos: basta con consumirlos con moderación.

El papel del estrés en las molestias digestivas

La digestión y el sistema nervioso están estrechamente relacionados. Un nivel elevado de estrés puede ir acompañado de hinchazón, sensación de tener un nudo en el estómago, molestias digestivas o alteraciones del tránsito intestinal.

Algunos hábitos sencillos pueden ayudar: hacer ejercicios de respiración, meditar, practicar actividad física con regularidad, hacer verdaderas pausas para comer y reducir las distracciones tanto en la comida como en la cena. Tomarse el tiempo de comer con tranquilidad suele ser uno de los remedios más eficaces.

 

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