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En resumen: El té caliente libera rápidamente los aromas volátiles, estimula la digestión y produce un pico inmediato de cafeína; el té frío se extrae lentamente, conserva mejor los antioxidantes, libera la cafeína de forma progresiva y ofrece una sensación refrescante, ideal para el verano. La versión caliente es tradicional en Asia; la fría, popular en Occidente.

Infusionar en agua caliente o fría: diferentes propiedades

Antes de degustar una taza de su mezcla preferida, la preparación del té es un paso esencial. Existen varios métodos: en la mayoría de los casos, las hojas de té se infusionan en agua caliente, durante tan solo unos minutos. Sin embargo, un estudio reciente demuestra que una maceración en agua fría permite una mejor extracción de los compuestos antioxidantes del té verde o del té negro. El único inconveniente: el tiempo de infusión es mucho más largo, de hasta una hora, por lo que la preparación resultante contiene menos teína. El sabor también puede ser diferente en función de la temperatura del agua. Le animamos a probar distintos modos de infusión para descubrir el que mejor se adapte a usted.

Contra los golpes de frío, un té caliente en invierno

Si bien la forma de prepararlo es importante, ¿es preferible tomar el té frío o caliente? No se preocupe, las propiedades de su té frío o caliente se conservarán en su gran mayoría. Por supuesto, es preferible evitar los extremos: hirviendo o congelado. La elección de la temperatura es cuestión de gustos y, sobre todo, de estaciones.

En invierno, le encanta acurrucarse en una manta con una taza de té caliente entre las manos. Es el momento perfecto para descansar, pero también para llenarse de vitamina C, presente en el té. Gracias a ella, su sistema inmunitario, puesto a prueba durante el invierno, se refuerza.

Té frío o caliente: en verano, como usted prefiera

Por el contrario, en un día caluroso de verano, la tentación de tomar una bebida refrescante es grande. El té helado es una excelente forma de saciar la sed en caso de mucho calor. No obstante, tenga cuidado si ha pasado el día bajo un sol de justicia: la diferencia de temperatura entre su cuerpo y una bebida demasiado fría podría provocar malestar estomacal o dolor de cabeza.

También puede tomar té caliente durante el periodo estival. La mezcla de tés negros de Asia, English Breakfast, por ejemplo, le permite empezar bien el día. A lo largo de la jornada, su cuerpo también percibe el té caliente como una fuente de calor. Por ello, el organismo se encargará de regular su temperatura: ¡un efecto de frescura garantizado!

Receta fácil de té helado de melocotón

Durante el verano, prepárese un delicioso té helado de melocotón, la fruta de temporada por excelencia. Un litro de agua, 2 cucharaditas de té negro de la India Darjeeling n.° 37, 2 melocotones bien maduros, un poco de azúcar glas o en polvo, y listo.

1- Calentar el agua en una olla grande

2- Fuera del fuego, dejar infusionar durante 5 minutos 2 cucharaditas de té negro

3- Dejar enfriar

4- Deshuesar y cortar los melocotones en dados pequeños

5- Verter la preparación y luego los trozos de fruta en una jarra

6- Colocar en el frigorífico durante varias horas

¡Buena degustación! Ahora ya lo sabe todo sobre la diferencia entre un té caliente y un té frío: desde los beneficios y la preparación hasta el tiempo de infusión. ¡A usted le toca elegir su bebida según la temporada!

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